
Tony Soprano, italo-americano de Nueva Jersey, está estresado e insatisfecho, atravesando una crisis de la mediana edad. El personaje de Tony Soprano se construye desde la revisión de los modelos fundacionales de la historia del cine de gángsters que están presentes desde la cita directa o indirecta, imitaciones, chistes, y toda clase de referencias (la imitación constante de Michael Corleone que realiza el personaje de Silvio, las charlas sobre
El padrino, la proyección de El enemigo público, etc.). Son héroes de ascenso y caída trágica, héroes clásicos de los cuales Tony es un reflejo distorsionado y disgregado. Su imposibilidad de mantener a sus dos familias en armonía y según los códigos de la tradición lo piden lo son la causa de los ataques de pánico que lo llevarán al psicoanálisis. La presencia de una madre castradora y autoritaria que conspira contra su propio hijo, su tío que es su principal rival en los negocios y también conspira contra él junto con su madre, los conflictos generacionales con sus hijos y los problemas de comunicación con su esposa son algunos de los ejes de su terapia y de la serie
.

Meryl Streep es un ama de casa que abandonó sus sueños por cuidar de su marido y criar a sus hijos en una pequeña granja del perdido condado de Madison. La llegada de un fotógrafo del National Geographic (Clint Eastwood), un fin de semana que su familia está fuera, le abrirá los ojos y el corazón a un mundo enterrado en años de rutina, y le hará aflorar sentimientos escondidos que entrarán en conflicto con la persona que ha sido hasta ese momento. Curiosamente, el mejor melodrama romántico de las últimas décadas no está protagonizado por guapos adolescentes, sino por dos maduros actores que nos regalan una historia de amor conmovedora, real y de una sutileza mérito del clasicismo del mejor Eastwood-director.