Entre limones es una de esas cosas raras y maravillosas: un libro divertido e intuitivo que encanta desde la primera página a la última… y es que alguien que, sin tener ni idea y sin pensárselo dos veces, se mete a reconstruir y llevar un cortijo en un rincón perdido de una sierra de España, claramente no puede estar haciendo nada malo. Chris nos transporta a Las Alpujarras, una excéntrica región del sur de Granada (España), y nos mete en una serie de contratiempos con una combinación simpática de granjeros y pastores campesinos, viajeros New Age y expatriados. El verdadero héroe del asunto, sin embargo, es el cortijo que él y Ana compraron: «El Valero» —un auténtico parche de montaña lleno de aceitunas, almendros y limones, asentado en el lado equivocado de un río, con ninguna vía de acceso, ni abastecimiento de agua ni electricidad. ¿Podría ofrecer la vida algo mejor?
La calidad de nuestra existencia es el resultado de las decisiones que tomamos en cada momento y del cultivo de las actitudes positivas. Pero ¿qué es la vida? Nuestro caminar discurre en paralelo a los designios del tiempo, sujeto a las agujas del reloj, y acompaña el ritmo de nuestros corazones. El pesimismo, la hipocresía o la resignación interrumpen nuestros pasos en este viaje y a veces se incrustan como piedras en nuestros zapatos. Con todo, pese a los golpes de nuestra existencia, podemos tener amor, esperanza; luchar por la dignidad propia y la del otro; crear la felicidad para quienes amamos; seguir mirando al frente y avanzar.
Álex Rovira nos ofrece un torrente de buenas palabras, de hermosas y reconfortantes palabras, que nos enseñan que la buena vida habita en nosotros mismos y que la consecución de nuestros sueños se esconde tras los gestos más cotidianos. La buena vida nos enseña a disfrutar del tiempo, a elegir, a confiar, a desarrollar nuestra fuerza interior; nos impulsa a liberarnos de las pesadas cargas y nos muestra que el camino se anda con los pies firmes en el suelo y la mirada siempre hacia las estrellas.