
Es una novela corta pero con una exquisita sensibilidad, tiene como protagonista una niña que huye de lo que la rodea con gran coraje pero con su inocencia de niña pequeña.
La propia escritora en una entrevista reveló que este libro es el que más le gusta de los que ha escrito y se expresó con la siguiente frase: «Yo quiero sembrar semillas de inquietud que germinen en las personas, plantear dudas, mirar las cosas como nadie las mira»

Dulce Chacón indaga en la memoria de un hombre que se resiste a las verdades a medias, y que con su familia será testigo y protagonista de una historia que discurre paralela entre amos y sirvientes. Cielos de barro arranca con la intriga de un asesinato, que será el hilo conductor de una narración cargada de odios y de venganzas, de opresiones y de sumisiones, pero también de pasión, de amor y de entrega. Como telón de fondo, el horror de la guerra y la posguerra, y una saga de vencedores y de vencidos, para los que no todos los cielos son iguales.