Concierto para instrumentos desafinados se divide en ocho capítulos, en los que se narran diferentes situaciones, todas ellas íntimamente relacionadas, por eso resumiré la obra en general. La novela se sitúa en un Centro Psiquiátrico en Madrid. En el primer capítulo, a diferencia de los demás, el autor narra, como si de una carta se tratase, la historia de Higinio, enfermo del centro, el cual padece Esquizofrenia Catatónica. Cuenta de una manera un poco dura como estudiaban su enfermedad, y el proceso de recuperación que tuvo. Sin embargo, el resto de los capítulos son objeto de numerosas anécdotas con enfermos como protagonistas. “No es frecuente encontrar ángeles en el infierno”. Así describe el autor a Manuel, paciente con Paraplegia General Progresiva, la cual afectaba a todo su cuerpo, excepto al cerebro. Era el único paciente sin ningún trastorno psíquico, hasta que con el tiempo y el sufrimiento de su estado, comenzó a padecer alucinaciones, las que le llevaron a la muerte. Los demás pacientes del psiquiátrico, cada uno con su enfermedad, disfrutaban de los días en el centro. Un día, cuatro de ellos se escaparon a Toledo, para buscar “mujeres” a las que conocer. Así lo hicieron. He aquí un ejemplo de que la debilidad mental, y de las necesidades de un cuerpo adulto atado a una mente afectada por una enfermedad psíquica. Algunos casos particulares son, por ejemplo, el caso de “El Archiduque”. Se trataba de un enfermo que padecía delirios de grandeza, por lo que siempre llevaba con él un orinal de plata, como símbolo de su título nobiliario. O el señor Garzón, el cual padecía una simple depresión, que con el tiempo no pudo aplacar, acabando sumido en una profunda tristeza. En general, la novela nos habla de una serie de enfermedades psíquicas, animadas en los cuerpos de los enfermos que las padecen, y analizando en cada caso, la causa y el efecto de cada trastorno.

Ser minero del carbón en la Escocia del siglo XVIII significaba servidumbre y sufrimiento. Por eso Mack McAsh se enfrentó a su amo, lo que le obligó a huir. Para el joven comenzó una odisea, que le Ilevó a Londres y luego a las colonias de América del Norte, convertidas más que nunca en esperanza de libertad. Bajo el ropaje de una trepidante novela de acción en la que afloran los mejores sentimientos el amor, la generosidad, la entrega a los otros-, Un lugar llamado libertad es una obra apasionante donde brilla el talento narrativo de uno de los autores más reconocidos de nuestro tiempo.
La ubicación en el Reino Unido y la América del siglo XVIII está muy lograda y embellece mucho a la novela. Los roces de amor son apasionantes, de la misma forma que el sentimiento de poder ser libre tras haber sido un esclavo toda su vida.