
En el origen de todo está la idea. Una idea es el virus más peligroso, según declara la confusa y sin embargo apasionante película “Origen” (Inception) dirigida por Christopher Nolan.
Introducirse en la mente para robar una idea o, más sofisticado aún, introducirse en la mente para implantar una idea. ¿No es fascinante? Así de simple, es decir, así de complejo es el argumento de esta película. Aunque advierto que tienes de ella mejor recuerdo al día siguiente que durante su proyección debido a su excesivo metraje.

A un sanatorio psiquiátrico llega un joven director (Gregory Peck), pero con el paso de los días una doctora (Ingrid Bergman) observa en él un extraño comportamiento relacionado con un misterioso pasado que no consigue recordar.