Con la sensación de que es el momento para efectuar un cambio en su vida, la Dra. Kate Forster (Sandra Bullock) abandona su trabajo en las afueras de Illinois para trabajar en un ajetreado hospital de Chicago. Algo que le da reparo dejar atrás, sin embargo, es la bellísima y original casa que ha estado alquilando, un refugio amplio y de alto diseño con enormes ventanales que dan a un tranquilo lago. Es un sitio que le hace sentirse totalmente libre. De camino a la ciudad, Kate deja una nota en el buzón dirigida al próximo inquilino de la casa del lago, pidiéndole que le envíe el correo que le llegue. Pero cuando el siguiente inquilino llega, ve algo muy diferente. Alex Wyler (Keanu Reeves), un talentoso pero frustrado arquitecto que trabaja en una sede de construcción cercana, encuentra la casa del lago muy abandonada: polvorienta, sucia, y el jardín invadido de maleza. La casa tiene un significado especial para Alex.

Sobresaliente película de Alan Parker que te atrapa desde el inicio y cuyas algo más de dos horas de duración se pasan volando. Realmente merece la pena pasar el rato contemplando "La vida de David Gale", ya que la película es apasionante y esconde bastantes sorpresas. El reparto es excepcional: Kevin Spacey con su mirada resignada, Kate Winslet magistral como siempre, Laura Linney demostrando su versatilidad o la atractiva Rona Mitra. La mezcla de drama carcelario y thriller no pierde fuelle en ningún momento, y los episodios que narra Kevin Spacey nos van desvelando poco a poco el prodigioso final. Además el film hace recapacitar sobre la pena de muerte, que por suerte no afecta a nuestro país, pero que sí se da en muchos estados americanos. Verla es una delicia, sobresale entre el grupo de dramas carcelarios