Lejos de ser una novela más, Maldito Karma es una historia que enseña a quien se acerca hasta ella mucho sobre la vida. Los críticos de Alemania, donde ya ha sido leída por millones de personas la han definido como una “entrañable fábula” que nos ayuda a reflexionar sobre nuestras prioridades, valores y decisiones, para llegar a una pegunta: ¿realmente somos concientes de la suerte que tenemos o vivimos en una burbuja en la que nuestros problemas nos parecen siempre los más graves y en dónde nosotros somos siempre el único centro del universo?.
Firmin es una rata de biblioteca, nunca mejor dicho. Hijo de una rata, crápula y bastante borracha, y hermano de otros 12 animalitos similares. “Por accidente” su madre fue a parir en una vieja librería de un barrio de Boston . El hecho de que su madre sólo tuviera doce tetas para amamantar y que sus hermanos fueran más espabilados y más voraces que Firmin hace que él se crie delgaducho y enclenque. A Firmin le da por los libros, primero se los come, luego se los lee. Uno a uno van abandonando el hogar materno -la primera su madre- y él se queda allí sólo con sus libros y estableciendo el primer contacto con la raza humana. De esta manera a lo largo de la novela veremos remarcados varios títulos de libros, nombres de escritores y obras musicales o títulos de películas de la época en los que Firmin calienta su mente algo poco común en los de su especie.