
Incomprensiblemente a Nyman se le acusó de ser repetitivo y de no ser su obra más imaginativa, pero yo siempre que la escucho me traslado a mi propio mundo imaginario. Sin duda es una música hermosa y emocionante, es genial, y sin ella El Piano (película) no sería lo mismo. Es un muy buen ejemplo de cómo una banda sonora pasa a ser un actor más (o actriz).

Música moderna de estilo celta y de una calidad exquisita